Un verso, una mirada.
Palabras sin sentido muchas veces,
Traspasando lo sentido a cada instante...
Y un millón de besos.
Luego, el reposar de lo vivido
Y lo errante de las cosas.
Súplicas ...
Un nuevo nacimiento
Que rompe el silencio;
Y el ocaso con sus colores y nostalgia.
Y después la noche tierna del silencio.
eDUARDO aNTONIO dIOS bLANCO
Pontevedra, 28 de febrero de 2007


